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Buenas Nuevas 23 Jarvis Cocker, el gran observador.

Publicado en octubre 20th, 2015 | por Editorial

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Entrevista a Marcos Gendre, autor de “Britpop. La vida moderna es una basura”

britpop portadaDesde hace unos días que las librerías ya cuentan entre su selección de novedades con “Britpop: la vida moderna es una basura” (Lenoir, 2015), el reciente libro Marcos Gendre. Para esta ocasión, nuestro colaborador ha realizado uno de sus mayores esfuerzos: perfilar con gran profundidad de campo el zeitgeist del Britpop, sus luces y sombras. Un viaje en modo documental hacia las entrañas de este fenómeno typical ‘90s. Su desarrollo, contradicciones y posterior mutación en el presente. Sin duda, el gran ensayo que nadie se a atrevió a escribir hasta el momento sobre esa época, y la obra más reveladora y polémica de entre todas las llevadas a cabo por Gendre.

Para celebrar la llegada de esta obra tan sustanciosa, hoy charlamos con su autor. La ocasión lo merece.

¿Cómo nace la idea de escribir este libro?

Tras enviar una serie de propuestas a Lenoir ediciones, a Ángel, el editor, le llamó la atención una que se centraba en Pulp. La pregunta que él se planteó fue: ¿Y por qué no un libro sobre toda la generación Britpop. Sinceramente, en un principio me dio mucha pereza pensar que tenía que escribir sobre Blur o Oasis. Pero cuando me comentaron que podía hacer lo que quisiera, entonces me empezó a chispear la bombilla. Lo que tenía claro es que no quería confeccionar una simple guía. Para enfocar a bandas como Blur u Oasis, tenía que hacerlo dentro de una especie de documental escrito, en el que el contexto marcara el ritmo y las directrices narrativas. En cuanto me puse manos a la obra, lo que en un primer momento no me motivaba con suficiencia acabó por arrastrarme hacia un proceso de recuerdos e investigación apasionante. Cada disco, hecho o canción me llevaba a una nueva reflexión. Viví una explosión de conexiones, que se iban disparando en mi mente. Cuando ocurre algo así, hay que aprovecharlo. Y eso hice. De hecho, el libro lo fui escribiendo en base a las teorías que se me iban acumulando en la quijotera.

20 años después, ¿cómo valoras lo que supuso el Britpop?

Pues mira, la verdad es que sus efectos no es que hayan sido los más beneficiosos para la evolución de la música. Tal como explico en el libro, el Britpop supuso un retroceso de tres décadas en el pop británico. Poca broma. Sería el paradigma de lo que Simon Reynolds califica como “retromanía”. Pero si vemos los grupos post-Britpop -Coldplay, Keane, Stereophonics, y demás birrias-, casi mejor quedarse con Suede, Blur o Suede; que, por otro lado, también hicieron grandes cosas. Tampoco es que se limitaran a evocar épocas pretéritas sin más. Ni mucho menos. Por otro lado, lo que he intentado hacer fue enfocar el Britpop en toda su extensión, con su reverso: entre otras cosas, “la generación perdida”. Bandas, como Stereolab, Laika, Disco Inferno o Bark Psychosis, que propusieron un viaje alternativo al pasado, dejando uno de los legados más fascinantes del pop británico. Muchas de estas bandas nacieron al mismo tiempo que el Britpop acaparaba toda la opinión pública, quedando sepultados en un injustísimo tercer o cuarto plano.

Más que un género musical, el Britpop hay que enfocarlo como un fenómeno social: Tony Blair, el primer ministro rockero; la emancipación y muerte de Lady Dy; el odio hacia todo lo americano. Pasaron muchas cosas que contextualizan de manera muy exacta ese falso optimismo.

24 Tony Blair y Noel Gallaguer, sellando la debacle.

El primer ministro rockero en acción.

También planteas cómo el Britpop podría haberse desarrollado de forma antagónica. Incluso citas los orígenes del Britpop en Madchester.

Sí, lo que está claro es que lo de recuperar el espíritu sixtie ya lo habían hecho los Stone Roses. No hay más que ver el nombre del grupo… Sin embargo, ellos tardaron demasiado en sacar su segundo LP. Si lo hubieran sacado en dos años, y no fuera el bodrio que fue, la historia se hubiera desarrollado de otra forma. Igualmente, si los Happy Mondays no hubieran sacado algo tan horrendo como Yes, Please. Aunque bueno, lo que aceleró el proceso de constitución del Britpop fue la reacción british contra la “invasión Nirvana”. En un primer momento, hubo grupos tan singulares como Saint Etienne, World Of Twist, Denim o los Pulp pre-estrellato, que emergieron como una primera plantilla del Britpop. De haber seguido el Britpop por la senda marcada por estas bandas, el proceso retro habría sido totalmente antagónico. Más que reflejarse en el pasado, lo que proponían estas bandas era una integración absoluta de los géneros más denostados de la historia del pop, los dignificaban y luego, en muchos casos, los pervertían con sangre house entre sus venas. Sólo estas cuatro bandas hicieron más discos interesantes que todo el resto del Britpop, pero eso de destrozar estereotipos y, aún por encima, con humor nunca ha estado bien visto. Si no fuera así, hoy en día Sparks sería considerada una de las grandes bandas de la historia. Pero hasta Slade están mejor considerados…

En el libro colabora el periodista Cesc Guimerà. ¿Cómo surge su colaboración?

Antes de nada, me encantaría agradecer a Cesc sus fabulosas aportaciones a esta obra. A Cesc lo conozco por intereses comunes, aunque a veces diverjamos bastante en nuestras inclinaciones musicales, lo cual también es la mar de sano para ampliar perspectivas y poner todo en tela de juicio continuamente.

Cesc ya había participado en mi libro de los Smiths. Entre sus aportaciones, había un par -las de Suede y Pulp- que me parecieron que debían guardarse para el libro del Britpop. A lo que luego añadió su artículo sobre la lad culture y el machismo imperante en el Britpop. Su aportación fue realmente importante: amplió el campo de acción hasta horizontes que sólo él podría haber enfocado con tal intuición y pericia.

3 World Of Twist, Inglaterra sumergida.

World Of Twist, victorianos contra la avalancha sixtie.

¿Qué reacción esperas de los fans de Blur y Oasis cuando lean ciertas acusaciones a sus propuestas musicales?

Bueno, pues ni yo soy el poseedor de la verdad absoluta ni nadie debe tomarse una opinión como una sentencia definitiva. Creo que más juzgar, lo que hay que hacer es implicar al lector a que desarrolle sus propias teorías. Si con mis teorías consigo que se revuelvan unas cuantas neuronas, misión cumplida. Para mí Blur y Oasis forman la gran dualidad del pop de los ‘90s, aunque no por sus resultados musicales. Eso tampoco quita para que no piense que alcanzaron momentos de gran interés. Sin embargo, el paso de los años va poniendo a todos en su sitio. Hasta el mismo Damon Albarn ha renegado de aquellos años a través de su último disco con Blur, que suena a todo menos a revival de aquella época. Más bien, todo lo contrario.

En el caso de Oasis, no hace falta gastar ni una sola línea sobre su trayectoria posterior a su tercer LP. Pero claro, ésa es mi opinión.

Sin embargo, a Pulp los colocas en lo más alto de trono

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¿Quién mueve los hilos?

El paso del tiempo siempre es el juez más justo, o casi siempre… La cuestión es que hoy en día se considera a Different Class como la gran obra del Britpop y ‘Commom People’ el himno oficioso de aquellos años. Para mí, This Is Hardcore es incluso superior y We Love Life se trata de una gran obra maestra, aunque aún no esté considerada de tal manera.

Lo grande de Pulp es que fue el único grupo de aquel pre-Britpop que supo transcender sin perder su particular personalidad mientras Blur y Oasis eran utilizados como la marioneta de la Britpress. Llegaron en el momento justo en un estado de forma espectacular. Lo genial de Pulp es que, al igual que los Smiths en los ’80, sus canciones transmiten una empatía cuestionadora, que estaba en las antípodas de los personajes bidimensionales de Damon Albarn o las obsesiones acuosas de Oasis. Sinceramente, que el gran himno del Britpop, ‘Common People’, esté sustentado sobre raíles de cadencia krautrock explica bastantes cosas. Pulp exprimían su ironía hasta en detalles como éste. Cada una de sus canciones de entre 1993-2001 siempre cuentan con detalles instrumentales que amplía de forma exagerada su comprensión. Más que Britpop, Pulp fueron todo lo que el Britpop debió ser.

A lo largo del libro, surge en muchas ocasiones la figura de Simon Reynolds. ¿Cuál es la causa de su continua presencia?

A medida que iba haciendo el trabajo de investigación, encontré un sinfín de artículos escritos por Reynolds durante los años del Britpop. A medida que el libro cogía forma de documental, creí necesario que su voz fuera tan relevante como las opiniones del resto de músicos que conforman el tapiz hilado. En las palabras de Reynolds se cuecen algunos de las claves que dan entender el Britpop en toda su esencia. Obrando en consecuencia, tuve muy claro que Reynolds tendría que ser uno de los protagonistas de esta obra. No es por nada, pero siempre será más estimulante oír lo que tiene que decir Reynolds que no Liam Gallaguer…

Y tras esta obra, ¿cuáles son tus próximos proyectos?

Pues la verdad, ahora mismo me encuentro envuelto en una dinámica agotadora, aunque tremendamente excitante. Mi próximo proyecto es un libro sobre los Go-Betweens, una de las bandas que más me han marcado. Libros de Kirlian me han dado esta oportunidad. Y claro, ante una propuesta así, no sólo resulta imposible decir que no, sino que las ansias por hacerlo lo mejor posible se multiplican. Tengo más proyectos, pero para que no se gafen casi prefiero no hablar de ellos, por el momento. Ahora lo que toca es disfrutar de la publicación de este libro, aunque sólo sea por unos días (risas).

 

 

 

 

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