"El hábitat natural para tu mente enferma"


El Walkman NewOrder-608x450

Publicado en enero 25th, 2019 | por Marcos Gendre

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New Order en los 80. Sobreviviendo a Joy Division (I)

HUIR EN CÍRCULOS

“Oh, los haré trizas, sin mostrar piedad

Dios sabe que ha de ser esta vez

Avenidas, todas alineadas con árboles

Me imaginas y luego empiezas a observar

A observar para siempre, para siempre

Miras crecer el amor, para siempre

Haciéndomelo saber, para siempre”.

‘Ceremony’ (New Order)

Para acabar de ahuyentar la presencia canibal de su pasado no iba a bastar con el díptico conformado por ‘Ceremony’ y ‘In A Lonely Place’. Cuando sólo dos meses después publicaron Movement, su primer LP, se hizo patente que aún quedaba un largo trecho hasta acabar de suturar los pliegues del recuerdo. Y para lograrlo había que romper con Hannett. La profundidad abisal de su impronta había constituido uno de los perfiles más reconocibles de Joy Division. No hay más que escuchar Movement. New Order suenan como una versión industrializada de Joy Division, parecen que han plastificado su dolor y lo han congelado dentro de una monumental cámara frigorífica. Como un gran espejo roto, temas con el latido hierático de ‘I.C.B.’, ‘Doubts Even Here’ y ‘The Him’ no dejan de sonar más a Joy Division que cualquier otro grupo sobre la faz de la Tierra.

El témpano heredado de la segunda cara de Closer sigue latente, pero ahí donde en Closer los  sintes sobrevolaban construcciones piramidales, ahora éstos se encontraban más que nunca aferrados a las venas industriales de su ciudad; sin duda, el mayor mérito de esta obra, de la que ‘Dreams Never End’, ‘Truth’ y ‘Senses’ consiguen escapar del ensimismamiento interino de Hannett.

Peter Hook: “Cuando llegamos a Movement, nosotros y Martin nos encontrábamos en un punto muy bajo. Martin se sentaba en la mesa y decía: ‘No me voy a poner a trabajar hasta que consiga un gramo de coca’. Nosotros ni siquiera sabíamos lo que era la coca. Decíamos: ‘Rob, ¿de qué habla?’. Definitivamente empezó a perderse en ese punto… y nosotros no estábamos mucho mejor. Estábamos confundidos, musicalmente… hechos un lío. Nuestras composiciones no iban a salir en bloque; nos deprimimos. A Martin lo solíamos mandar a la mierda. En este tipo de situaciones, él se iba a una pequeña habitación que había en la parte de atrás del estudio. Luego, decía que no iba a salir hasta que escuchara algo que le gustara. Lo único que podíamos hacer era sentarnos allí, mirándonos entre nosotros”.

ceremony“Era jodidamente desesperante. No sé cómo pudimos salir de aquello. Actualmente me gusta Movement, pero también sé por qué a nadie más le gustaba. Estaba bien durante los primeros dos minutos y medio. Luego, se sumergía. Fue una pena porque, como New Order, habíamos conseguido hacer un buen comienzo con el single de ‘Ceremony’. Sin embargo, lo que realmente representaba este disco era el final de Joy Division, y no el comienzo de algo nuevo. No creía que tuviéramos la más mínima oportunidad de llegar a ninguna parte sin Ian. En verdad, no lo podía creer”[1].

Movement representó a un grupo de individuos embarcados en un cruce grandilocuente de ideas. El problema fue la canalización. Las canciones sufrieron la comparación instantánea con Joy Division. El sello reconocible de Hannett se tradujo en un lastre demasiado aparatoso.

Gillian Gilbert: “Todo el mundo tenía un montón de ideas”.

Stephen Morris: “Se respiraba un tipo de atmósfera. Al fin, estábamos poniendo los pies de nuevo en el suelo. Algunas de las canciones no son muy allá”.

Peter Hook: “Creo que, realmente, son canciones muy buenas. Un álbum muy bueno”.

Bernard Sumner: “Surgió de una especie de escritura nerviosa, la verdad. Odio esas canciones. Las grabamos. Pinché el álbum una vez, y no creo que lo haya puesto de nuevo. De hecho, no tengo una copia del mismo”[2].

Movement supuso un paso atrás en relación con la pasión espectral de ‘Ceremony’ y su disposición menos robotizada. El punto de mayor interés que se extrae de Movement es la confirmación de que el grupo va a seguir ampliando su interés por la electrónica, ya no sólo como reconfiguración meditada, sino para reubicarse desde latitudes menos comunes. Tanto Movement como los singles de aquella época están dotados de maquinaria sinte. Como Everything’s Gone Green (Factory, 1982), que funde dos extremos, a priori, inconcebibles: Giorgio Moroder y Joy Division.

Bernard Sumner: “La primera canción electrónica dance que grabamos como New Order se produjo por un accidente afortunado. En el verano de 1981, fuimos al estudio Marcus Music, en Londres, donde Steve encontró un sintetizador Oberheim en un rincón. Trató de conectarlo a una caja de ritmos. Quiso la suerte que la caja de ritmos pusiera en funcionamiento el Oberheim con un ritmo que iba perfectamente acoplado a la batería y que sonaba fenomenal: como Giorgio Moroder, ¡pero a un precio mucho menor de lo que le había costado a él!”[3].

Bernard Sumner: “En mi familia todos han sido ingenieros. Mi bisabuelo inventó un montón de máquinas durante La Revolución Industrial. Él era muy conocido como inventor. Entonces, la familia se mudó a Manhattan y perdió todo el dinero. Siempre he estado interesado en las cosas técnicas. Es por ello que, para mí, Kraftwerk es el grupo perfecto. Seamos realistas, sin Kraftwerk, no tendríamos el hip-hop. Todos los ritmos del hip-hop provienen de Kraftwerk. Ellos lo comenzaron todo. Los adoro”[4].

neworder_movementPeter Hook: “Bernard estaba encantado de experimentar con la electrónica. Es como si siempre estuviera en busca de algo más… Era como un niño en Navidad. Estaba tentado por las opciones. Él quería entrar en el mundo de la música de baile que lan le había mostrado -el tipo de latido maquinal de Kraftwerk-. Creo que lo que realmente quería Bernard era ser capaz de escribir sin tener hablar con nosotros. Quería hacer los tambores de la batería sin tener que hablar con un batería, y quería ser capaz de escribir las partes de bajo sin tener que hablar con el bajista. Como la tecnología avanzaba, logró lo que buscaba”[5].

Stephen y Bernard tienen computadoras en casa. El primero se hizo con un Apple II, que le ha proporcionado algo de conocimiento, y también algo de impaciencia con los límites de trabajo del sintetizador de batería DMX. Bernard cuenta con un ITT 20/20, con el que está tratando de aprender el lenguaje de programación Forth.

Bernard Sumner: “Primero quiero aprender. Luego ya le encontraré un uso. No hay ni un solo secuenciador en el mercado que pueda hacer lo que nosotros queremos. Voy a tratar de aprender para que podamos construir hacer nuestra propia música”.

Peter Hook: “Con una guitarra, bajo y batería tienes los horizontes limitados. Nos gustaría aumentar nuestra gama de sonidos y ritmos. Si vienes con una idea para una canción, sabes exactamente que lo que deseas es tener una máquina que pueda reproducirla. ¡Quieres una máquina que pueda hacerlo todo! Pero eso no se ha construido todavía. Pensábamos que el Emulator[6]. Iba a ser esa máquina, pero hazte con una y pronto descubrirás que tiene sus límites”.

Peter Hook: “La gente piensa que todos los efectos de las canciones y estos secuenciadores son de alta tecnología. Todas son inútiles, una mierda. ¡No te puedes llegar a creer los problemas que tenemos con ellas! ¡Siguen yendo mal! Es como si te usaran como un conejillo de indias. ¿Dónde está el punk en todo esto? Para mí significa esto: ‘Si realmente quieres hacer algo, sigue adelante y hazlo’”[7].

Bernard Sumner: “Nunca hemos llegado a utilizar ni una sola tecla negra del teclado para alguna de nuestras canciones. ¡Es cierto!”[8].

Movement y ‘Everythings Gone Green’ pusieron punto y final a su relación con Hannett. No podía ser de otra forma. Sumner y los suyos  habían aprendido todo lo que querían saber de él, y ahora tocaba trasladar lo aprehendido entre brebajes más efervescentes.

Bernard Sumner: “Cuando llegó el momento de la mezcla [de ‘Everything’s Gone Green’], Martin empezó a hacer que todo sonara suave y etéreo de nuevo. Recuerdo que Hooky y yo estábamos en la sala de control, sentados en un banco largo y grande de detrás. Martin no quería que estuviéramos allí, así que nos dijo que el ingeniero tenía diabetes y había que mantener la temperatura baja para mantenerlo despierto, de modo que apagó el aire acondicionado en un intento de que nos congeláramos y nos largásemos del estudio. Él sabía que las rejillas de ventilación estaban justo encima de donde estábamos sentados. Aguantamos lo mejor que pudimos, y yo le susurré a Hooky:

-Hay que subir la caja de ritmos, díselo. –Y Hooky lo hizo.

Martin se quejó, le echó una mirada asesina y no hizo nada; por eso, después de aproximadamente diez minutos, lo intenté yo, y unimos nuestros esfuerzos, acosándolo para que conservara la agresividad del sonido.

Al final, se hartó del asunto, se levantó y dijo:

-Vale, hacedlo vosotros, entonces. –Y se fue a la cama.

- Así que al final mezclamos el tema nosotros mismos. Chris Nagle, el ingeniero, decía:

- Pero ¿qué estáis haciendo? ¡No tenéis ni idea!

blue-monday-004Y tenía razón, no teníamos ni idea, pero si no lo haces nunca, ¿cómo vas a tener idea? Éramos músicos. Habíamos compuesto la puñetera canción y sabíamos cómo tenía que sonar. Así que mezclamos ‘Everything’s Gone Green’, y al mismo tiempo nos dimos cuenta de que ya estábamos cansados de aquella pelea perpetua con Martin”[9].

Después de la marcha de Hannett, New Order necesitaban una cura. Y Temptation  (Factory, 1982) se la proporcionó, no sin antes añadir la preceptiva capa de exploración química.

Bernard Sumner: “Estábamos acostumbrados a tomar ácido todos los días, pero no lo suficiente como para tener alucinaciones. Con mayor cantidad, podrías tener alucinaciones. Pero sólo un poco ya era suficiente para ofrecer un cambio de perspectiva. Teníamos una hoja de afeitar y cada día cortábamos una pequeña porción. Así fue como escribimos ‘Ecstasy’. En gran medida, fue algo experimental. Hemos encontrado algo nuevo e interesante, algo mediante lo que experimentar con nuestras psiques; experimentar con estas nuevas formas de música y todas esas drogas”[10].

Bernard Sumner: “Durante la grabación [de ‘Temptation’] comenzó a nevar y Rob [Gretton] y Hook salieron corriendo para coger dos grandes bolas de nieve. Mientras estaba grabando las voces,  me pegaron con éstas en la parte posterior de mi camisa. Si escuchas la versión de ‘Temptation’ en 12”, se puede sentir cómo entran en el estudio y me las lanzan a la espalda”[11].

Los relieves de melancolía idílica que delinean ‘Temptation’ abrieron el campo lumínico de las canciones. Del blanco y negro de sus tiempos como Warsaw, ahora era la primera vez que su vocabulario aceptaba colores para maquear tanta deriva transcendental. Como los tonos acentuados de las películas de Michael Powell, que, como Narciso Negro (Black Narcissus, 1947) o Las Zapatillas Rojas (The Red Shoes, 1948), Bernard solía visionar mientras componía los primeros discos de New Order[12].

Ya en marzo de 1983, casi un año después de la publicación de ‘Temptation’, publican su nuevo single, Blue Monday (Factory, 1983).

pcl-003Bernard Sumner: “En aquella época me gustaba mucho la música disco italiana. Reconozco que estaba bastante influenciado por ella. Me parecía muy divertida, más que la americana. Me llenaba porque las canciones estaban llenas de errores que, precisamente, eran los que proporcionaban fuerza a los temas. De alguna manera, este tipo de música fue el que inspiró ‘Blue Monday’, que, por cierto, tiene también bastantes fallos”[13].

Bernard Sumner: “‘Blue Monday’ está influenciada por cuatro canciones: el arreglo proviene de ‘Dirty Talk’, el tema de Klein + M.B.O; la distintiva marca con octavas que proviene de la línea de bajo es de ‘You Make Me Feel (Mighty Real)’, el clásico de la música disco de Sylvester; el beat está sacado del ‘Our Love’ de Donna Summer; y la parte larga de la introducción del teclado fue sampleada de ‘Uranium’, un tema perteneciente al Radio-Activity de Kraftwerk”[14].

Stephen Morris: “Blue Monday’ es el sonido de la música independiente”[15].

Bernard Sumner: “La escribimos en nuestra horrible sala de ensayo en Cheetham Hill, que tenía un cementerio apilado en la parte posterior de la misma. Siempre recordaré el sabor raro que tenía el té, lo cual era debido al agua utilizada para la tetera. Un día le dije a Steve: ‘Estoy seguro de que algo de esas tumbas se estaba escapando a través de las tuberías de agua…”.

 […]

“Por medio de Martin Hannett, llegamos a conocer a ese científico conocido como Martin Usher. Así que tomamos el secuenciador y la caja de ritmos, y él diseñó un circuito que podía hacer que se comunicaran entre ellos. El día que la escribimos [‘Blue Monday’] fue el día que trajimos el circuito con todo enganchado y pulsamos ‘GO’ en la caja de ritmos. Entonces el sintetizador comenzó a trinar y, de alguna manera, todo comenzó a funcionar. Rob [Gretton] pensó que se trataba de brujería. ¡Realmente lo hizo! Esto ahora suena raro en la era de Internet, pero realmente llegué a pensar que se trataba de algún truco de magia”[16].

 

[1] Middles, Mark: From Joy Division to New Order, página 160. Traducción del autor.

[2] Lester, Paul: “Touched by the hand of God”. Traducción del autor.

[3] Sumner, Bernard: New Order, Joy Division y yo, página 172. Traducción de María Tabuyo y Agustín López Tobajas.

[4] New Order Online: “Reflections In A Golden Eye”. Traducción del autor.

[5] Rambali, Paul: “Rare glimpse into a private world”, The Face. Traducción del autor.

[6] Sintetizador que reproduce una línea de bajo poderosísima, tal como en ‘Give Me A Man After Midnight’ de ABBA o  ‘Beat It’ de Michael Jackson.

[7] Rambali, Paul: “Rare glimpse into a private world”, The Face. Traducción del autor.

[8] Ibídem. Traducción del autor.

[9] Sumner, Bernard: New Order, Joy Division y yo, páginas 173-174. Traducción de María Tabuyo y Agustín López Tobajas.

[10] Rambali, Paul: “Rare glimpse into a private world”, The Face. Traducción del autor.

[11] Niagara Edu: “New Order singles: ‘Temptation’”. Traducción del autor.

[12] No hay que olvidar que Michael Powell dirigió en 1969 su película “Age Of Consent”. Éste es el mismo título que la canción inicial de Power. Corruption & Lies. Incluso, Bernard pudo haber cumplido su sueño de haber trabajado con Powell gracias al single World In Motion (Factory, 1990). Powell llegó a sonar como director del vídeo, pero, entre otras cosas, Powell murió en las mismas fechas de la publicación single en cuestión.

[13] Grau, Daniel: Joy Division & New Order: entre tinieblas, página, 26.

[14] Niagara, Edu: “New Order singles:’Blue Monday’”. Traducción del autor.

[15] New Order Online: “Home Economics”. Traducción del autor.

[16] Nicolson, Barry: “New Order –How We Wrote ‘Blue Monday’”, NME. Traducción del autor.

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