"El hábitat natural para tu mente enferma"


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Publicado en octubre 27th, 2017 | por Marcos Gendre

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“Zen Arcade”, el sueño recurrente de Hüsker Dü (II)

Zen Arcade iba tomando cuerpo a velocidad speedica. Lo que nadie se podría llegar a imaginar es la metáfora que tenía implícita su mera grabación. La razón: la miserabilidad de Spot a la hora de hacerse con la cinta de grabación para las sesiones.

Bob Mould: “Spot había comprado una cinta de grabación usada porque era más barata que los carretes nuevos. La cinta resultó ser un master de 16 pistas de un programa de televisión de los Bee Gees, y necesitaba ser borrado antes de su uso” [1].

Que el disco que iba a reconfigurar el dogmatismo hardcore hacia insospechadas latitudes integradores fuera grabado sobre un programa de televisión de los Bee Gees resultó ser una especie de destino final. Aunque esta circunstancia bien pudo ser la culpa de tener que repetir la grabación del disco.

Bob Mould: “La grabación de dieciséis pistas no se alineaba con la máquina de veinticuatro pistas, así que Spot tuvo que improvisar un poco de espacio utilizando el truco de los lápices. Este proceso añadió horas a la sesión inicial, lo que me permitió beber más ‘café’ y un poco de cerveza”[2].

En la leyenda ha quedado grabada la idea de que Zen Arcade fue grabado de una única tacada. Sin embargo, la realidad fue bien diferente.

Grant Hart: “Bueno, eso ha sido un tipo de malentendido. Se mezcló en una sesión maratoniana. Pero fue grabado en un período de dos semanas, dependiendo de lo cerca que estábamos del estudio mientras girábamos”[3].

Bob Mould: “El álbum fue mezclado en una sesión de cuarenta horas. Sospecho que la razón principal de este movimiento bastante tonto fue porque teníamos un concierto en Phoenix, y queríamos partir allí con una versión acabada. Sin duda, algunas de las mezclas sufrieron debido a este enfoque maratoniano. No hay manera de que nadie pueda permanecer lo suficientemente fresco como para mezclar un álbum doble en una única sesión de cuarenta horas”[4].

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Se podría pensar que Zen Arcade sufrió las consecuencias de haber sido gestado por una inercia imparable. Sin embargo, ésta era la dinámica habitual de los Hüskers. De aquella, no sabían expresarse de otra forma. A lo largo del disco, se puede comprobar cómo la pista de la voz no siempre esta modulada en relación con su disposición central en la grabación, o cómo la batería de Hart lucha por sobrevivir entre las marañas eléctricas desplegadas por la Flying V de Mould. Sin embargo, resalta la naturaleza captada al instante de una música recogida en su rabioso estado embrionario. Tal como rezan los créditos del disco, todas las canciones fueron recogidas en una primera toma, salvo dos: ‘Something I Learned Today’ y ‘Newest Industry’.

Grant Hart: “No recuerdo que en este álbum tuviéramos presión por acabarlo rápido. No fue como en Everything Falls Apart. Trabajamos tan expeditivamente gracias a nuestras experiencias anteriores con Metal Circus y Everything Falls Apart[5].

Uno de los aspectos más polémicos, y representativos, de las ambiciones de Mould y Hart reside en el hecho de haber concebido Zen Arcade como un doble LP. En este sentido, mucho tuvo que ver la influencia de los grandes discos dobles de los 60 y 70. De hecho, los Hüskers no se estaban mirando en el espejo de sus contemporáneos, sino en el de grupos como The Who y Beatles.

Bob Mould: “Al reconocer abiertamente mis precedentes musicales de los años 60, y por medio de un examen más profundo de sus obras (Quadrophenia, Tommy, Sgt. Pepper), empecé a contemplar la idea de un álbum conceptual. Recuerdo que yo tenía veintidós años. Yo estaba bebiendo, fumando y todavía tomaba speed. Había un montón de cosas dando vueltas en mi cabeza sobre cómo tratar de hacer una declaración más grande, algo de valor duradero”[6].

Este comentario de Mould contradice la opinión de Terry Katzman, periodista de la escena proto y post punk americana y amigo del grupo desde sus inicios: “Mi opinión es que no fue concebido como un concepto en la etapa de ‘pre’, sino en la etapa ‘post’. La otra versión es más romántica, pero sólo se trata de un álbum largo. Dudo que los Beatles siquiera imaginaran el White Album como un álbum doble; simplemente, acabó de esa manera. Creo que ésta es una metamorfosis similar para Hüsker Dü”[7].

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El extenso minutaje de Zen Arcade permitió desarrollar el trabajo de laboratorio al máximo: de la psicodelia demente en ‘Standing By The Sea’ a las corrientes hipnagógicas que definen ‘The Tooth Fairy And The Princess’. Tal concepción caleidoscópica del conjunto hizo resaltar el permanente juego de contrastes que colisionan en su interior: se trata de un recorrido que fluye a través de un choque continuo de contrarios, un disco de extremos, en el sentido más literal del término.

Bob Mould: “Lo hardcore es más hardcore de todo lo que hemos hecho, lo melódico es más melódico, lo experimental es más experimental. Hay unas cuantas cosas de rock straight-ahead, otras psicodélicas y también de country”[8].

Grant Hart: “[Zen Arcade] reniega, gobierna. Tiene todo lo que cualquiera pueda necesitar”.

Greg Norton: “Creo que lo encapsula todo”[9].

Bob Mould: “Era una obra de madurez, y lo supimos mientras la escribíamos. Pensábamos que ese álbum iba a cambiarlo todo. Era muy bueno”[10].

A este juego de espejos distorsionados hay que añadir el componente conceptual típico de los LPs dobles que tanto le habían atraído a Mould. De esta fijación se nutre Zen Arcade, de acabado conceptual, aunque los resortes que hilan el guión están compuestos de un cruce historias autobiográficas de Bob, Grant y Greg.

Bob Mould: “Vamos a escribir una ópera semiautobiográfica. Vamos a amalgamar el hecho de que los padres de Greg están divorciados, la situación de Grant es ésta, los problemas de Bob son estos, y vamos a juntarlo todo. No había un esfuerzo consciente para construir un personaje compuesto, pero ese parece ser el resultado final del guión llevado a cabo para Zen Arcade[11].

Desde el mismo arranque del disco, por medio de ‘Something I Learned Today’, se hacen evidentes las intenciones del grupo.

Bob Mould: “La optimista pero admonitoria ‘Something I Learned Today’ era una alegoría del LSD no tan vaga que marcó el tono psicodélico de lo que iba a venir después. Atrapaba las imágenes que se iban por el parabrisas de mi vida: la vida en la furgoneta, el recorrido constante, mi vida en la carretera. Teniendo en cuenta este hecho, ‘Chartered Trips’ no necesita de mucha explicación. ‘Broken Home, Broken Heart’, en parte, se basa en el hecho de que los padres de Greg se divorciaron y, en parte, informaba de mi propia situación familiar. ‘Never Talking To You Again’, claramente, es una de las mejores canciones de Grant” [12].

Más allá de esta primera cara del disco, donde Mould se expone de manera más conectada a sus demonios internos es en el segundo acto del primer disco.

Bob Mould: “Una gran cantidad de la segunda cara es mi rabia ciega y el odio hacia mí mismo, mis relaciones fallidas y mi sexo confuso con amor. Toda esta cara se desdibujó durante la grabación. Suena como una persona que está siendo golpeada en una pila gigantesca de cristales rotos. Algunas de las palabras y las ideas parecen equivocadas, pero la historia ha demostrado que están hechas de una sustancia duradera. Los gays siempre han interpretado ‘The Biggest Lie’ como una canción gay; y así es, ya que pone al corriente de una desventura sexual con un amigo muy recto. Iba sobre mí esperando que un roce torpe se convirtiera en algo más, lo cual no sucede”[13].

Muy acorde al vértigo emocional expuesto, el póquer de canciones que abren esta segunda cara explora el perfil más expeditivo de la concepción “más hardcore que el hardcore”; en el caso de ‘Beyond The Thresold’ y ‘The Biggest Lie’ se trata hacer funambulismos sobre la delgada línea que enlaza hardcore con trash metal. Aunque en el caso de la segunda, no sería descabellado imaginarse los coros de Hart para una canción de Depeche Mode de aquellos años. Por la parte de ‘Pride’, Sonic Youth la debieron escuchar en más de una ocasión. Y la subida cataléptica del estribillo en ‘I’ll Never Forget You’ es sencillamente atómica. La expresión más pura y atronadora de lo que significa el punk después del punk. La parte musical se contrapone totalmente a las letras, en las que Mould se muestra tan desvalido, y confuso, ante las relaciones humanas que al oyente le puede llegar a invadir un sonrojo instantáneo.

Told you everything I knew about me
Didn’t listen to a word I say
Spill my guts, you just threw them away

Never cared about me
Only wanted to be your friend
Now I know that it’s gotta end

Never cared a thing about me
And now I will, I will

I will never forget you
I will never forget you
I will never forgive you
[14]

Los estados de ánimo varían continuamente. Las debilidades están siendo tan atacadas como sufridas. El advenimiento viene seguido de la resignación. Tal es el caso de ‘Whatever’. Sobre todo, en su deriva elegíaca, en la que podemos ver representada toda la relación de Mould con sus padres en un plano fijo, devastador.

Mom and Dad, I’m sorry

Mom and Dad, don’t worry

I’m not the son you wanted, but what did you expect?

I’ve made my world of happiness to combat your neglect[15].

Bob Mould: “‘Whatever’ va sobre mis batallas con mi familia, pero más a través de la resignación que de la ira”[16].

Desde una perspectiva instrumental, ‘The Newest Industry’ es otra canción básica en la reconducción del sonido del grupo hasta una matriz de formas noise-pop, músculo hardcore y ribeteados psicodélicos.

 


[1] Ibídem, página 87. Traducción del autor.

[2] Ibídem, página 87. Traducción del autor.

[3] Novak, Tom: “Rasslin’ around with Hüsker Dü”, Non* Stop Banter. Traducción del autor.

[4] Bob Mould y Michael Azerrad: See a Little light. The trail of rage and melody, página 88. Traducción del autor.

[5] Earles, Andrew: Hüsker Dü. The story of the noise-pop pioners who launched the modern rock, página 126. Traducción del autor.

[6] Bob Mould y Michael Azerrad: See a Little light. The trail of rage and melody, página 83. Traducción del autor.

[7] Earles, Andrew: Hüsker Dü. The story of the noise-pop pioners who launched the modern rock, página 132. Traducción del autor.

[8] Ink Disease: “Hüsker Dü”. Traducción del autor.

[9] A. Rice, Barbara: “Zen and the art of noise”, Truly Needy. Traducción del autor.

[10] Azerrad, Michael: Nuestro grupo podría ser tu vida, página 202.

[11] Bob Mould y Michael Azerrad: See a Little light. The trail of rage and melody, página 86. Traducción del autor.

[12] Ibídem, páginas 89-90. Traducción del autor.

[13] Ibídem, páginas 89-90. Traducción del autor.

[14] Te dije todo lo que sabía acerca de mí / No escuchaste ni una palabra de lo que te dije / Derramé misentrañas, tú simplemente las arrojaste / Nunca te preocupaste por mí / Yo sólo quería ser tu amigo / Ahora sé que es el final / Nunca me preocupé de nada acerca de mí / Y ahora lo haré, lo haré / Nunca te olvidaré / Nunca te olvidaré / Nunca te olvidaré

[15] Mamá y papá, lo siento / Mamá y papá, no os preocupéis / No soy el hijo que queríais, pero ¿qué os esperabais? / He construido de felicidad mi mundo para combatir el abandono.

[16] Bob Mould y Michael Azerrad: See a Little light. The trail of rage and melody, página 90. Traducción del autor.

 

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