"El hábitat natural para tu mente enferma"


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Publicado en noviembre 4th, 2017 | por Marcos Gendre

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“Zen Arcade”, el sueño recurrente de Hüsker Dü (III)

Zen Arcade es como una gran autobiografía colectiva -eso sí, con más de partes de Mould que del resto-, para la que tejieron un disfraz a través de un guion, escrito como si se tratara de la sinopsis de una típica película de iniciación en la vida de las que tanto se llevaban en los 80

Bob Mould: “Ya teníamos la idea antes de llevarlo a cabo. Tuvimos que escribir un par de canciones más para darle sentido total. Pero ya lo teníamos todo. Nos sentamos, escribimos el guión, la historia. Creo que en casa tengo la libreta de notas con todos los personajes y los nombres”[1].

Bob Mould: “Empezamos a escribir canciones y creamos un personaje en líneas generales: el niño que diseñó el videojuego, su novia, Pinkie, su jefe fumador. Le dimos forma desde finales de 1982 hasta bien entrado 1983. Una vez que vimos lo que estaba sucediendo con la parte narrativa, el flujo del álbum se hizo evidente, y se hizo más fácil poner las cosas en orden”[2].

Uno de los pilares sobre los que se asentó el discurso argumental de Zen Arcade fue ‘Pink Turns To Blue’, prueba mayor de las recién capacidades adquiridas por parte de Hart. El estribillo es un falseto de brisa susurrada, tan enigmático como la línea de bajo de Norton. Los acordes de Mould se suceden en un mareo onírico. Es como si el dream pop hubiera nacido de una rama podrida del hardcore.

Bob Mould: “‘Pink Turns To Blue’ fue una de las canciones que llegaron después de tener el concepto, porque el chico tenía a todas esas chicas. Y uno de ellas era  Pinky. Ella mordió el polvo”[3].

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En cuanto a ‘Somewhere’, se trata de otro prodigio de integración entre pop psicodélico y hardcore. La guitarra de Mould se dirime entre un riff intestinal y una cascada de reverb psicodélico, y todo integrado dentro una centrifugadora rítmica jazz-punk. Las voces se multiplican a través de un arco de coros aéreos. La semilla del estribillo planeador de ‘Up In The Air’[4] se encuentra aquí. Cada canción alberga más de una idea. Se trata de un concepto renovado de punk polifónico, sin aranceles para con los integrismos del “menos es menos, todavía”.

Zen Arcade integró dos ángulos, aparentemente dispares, dentro de uno solo: sus propósitos autobiográficos, dentro de un contexto de peli juvenil de los 80, y la experimentación con herramientas hasta aquel entonces sólo intuidas. El grupo avanzaba por una senda que tenía como meta la idea que Mould se había forjado a fuego candente en su cabeza: que Hüsker Dü diera el salto hacia una posición dominante, aun siendo anti-rockista.

Tal fin estaba expresado dentro de una dialéctica que no buscaba la adoración del seguidor hacia su ídolo. En un esfuerzo natural de descontextualización de los propósitos de las grandes bandas de los 60, Mould y Hart buscaban la empatía directa con su comunidad de seguidores. Satisfacer sus ambiciones no significaba estar por encima del resto, sino más cerca que nunca de los suyos.

Bob Mould: “[En Zen Arcade] se trata de un chico como tú o como yo, y lo que éste tiene que llegar a aguantar”.

Grant Hart: “Para darte una pista, se trata de una forma en plural del término ‘opus’ (risas)”.

Bob Mould: “Yo no iría tan lejos. Tiene un montón de cosas que creo que le van a gustar a la gente. Hay temas que no hemos tocado antes, que no sé si alguien en estos últimos años ha llegado a tocar. No se trata de ser un straight edge o un hippie, ni nada de eso. Sólo se trata de ser un niño y vivir”[5].

Grant Hart: “Yo tenía un montón de canciones sobre el mismo tema y no había manera espontánea de unirlas bajo un único concepto. Era un tipo de trabajo que durante mucho tiempo nadie más estaba haciendo. Es la historia de un chico que decide dejar la casa en la que vive y pasa a través de diversas experiencias vitales: canta en una banda, se alista en el ejército, tiene experiencias de tipo espiritual y alucinógeno. Pero luego se despierta y se da cuenta que todo fue un sueño”[6].

Bob Mould: “Bueno, es sólo esta historia acerca de este chico. Digamos que crece con respeto, digamos, en Rochester, esa ciudad pequeña. Su padre es un médico y su madre es exactamente la típica ama de casa. Su padre es un cirujano, que es real, muy nervioso, tiene un trabajo de alta tensión. Y la situación regular en casa es mala”.

p19850512“Un día, el chico decide hacer las maletas y mudarse a la gran ciudad. Y ahí es donde se producen muchas de las situaciones, como lo del Hare Krishna. […] Ya sabes, correr y unirse al servicio, algo que tienes que hacer. Él se involucra en cosas diferentes y, finalmente, se mete en una banda, pero se siente demasiado poseído por la banda. Pierde los papeles con todo el mundo, y todos acaban renunciando a él. Había llegado al punto donde él era de ese tipo de personas que el resto miraba como a un tipo de icono a lo Henry Rollins. Y se puso muy intenso con esto, le voló la mente a todos, y se asustó. Todo el mundo está alienado a su alrededor, su novia muere, y él desearía tener algo más. Acaba de entrar en el asunto de las drogas, en lo contemplativo. Ésta es la parte que no salió en el disco. Termina en desintoxicación y comienza a hacer rehabilitación. Había un presagio en nuestras mentes donde el chico se metía en el mundo de las computadoras y los videojuegos. Él era realmente brillante. Cuando entra en el programa de hospitalización, se encuentra con un tipo que tenía una empresa de informática, y termina trabajando para ellos, en el diseño de juegos y esas cosas. Y un día se queda dormido en el trabajo, y alguien estaba haciendo lo de ‘despierta, despierta, despierta’. Y ahí es donde el giro en la historia se debe a que todo el asunto era un sueño. Se fue a la cama una noche y todo era un sueño, y al final de la cara tres es donde se despierta, y su padre lo despierta para ir a la escuela al día siguiente”[7].

Entre la infinidad de respuestas implícitas que conlleva Zen Arcade, se encuentra el hecho de poder ver a Hart ampliando sus deberes instrumentales. El caso más representativo proviene de su toque de piano para canciones como ‘What’s Going On’ y ‘Monday Will Never Be The Same’.

Grant Hart: “Ayer por la noche, antes de tocar con Hüsker Dü, me levanté e hice una versión de ‘Data Control’ con un violinista y un guitarrista acústico. Siempre estoy pensando en hacer otro tipo de música, y trato de adentrarme en todas las vertientes musicales posibles. Además de tocar la batería, es obvio que escribo para la banda, y resulta difícil escribir canciones desde la batería. Toco un revoltijo de instrumentos: piano, batería, órgano, aunque no al mismo tiempo. Sólo el banjo y los tambores puedo tocarlos al mismo tiempo”[8].

Zen Arcade fue una obsesión desde el mismo momento en el que rompió el cascarón, pero también durante los meses que estuvo en la incubadora esperando por ser publicado. Durante todo ese tiempo, los Hüskers realizaron un montón de entrevistas, en las que siempre buscaban la mínima ocasión para anunciar la venida de su particular “Ópera egipcia”.

A comienzos de 1984, Mould respondía así a Al Quint, de Suburban Punk.

Al Quint: ¿De cuál de tus discos te sientes más orgulloso?

Bob Mould: Del que aún no ha salido a la calle. Tenemos un álbum doble a punto para salir en abril[9].

Grant Hart: “Tiene forma geodésica.  La idea es que todos tengan que comprarse un nuevo estéreo”[10].

Pero los discursos previos sobre lo que pretendía suponer Zen Arcade fueron albergados como una temeridad por las comunidades hardcore-punk. Entre ellos, Jello Biafra.

Greg Norton: “En palabras de Jello Biafra, (haciendo mímica de su tono sagrado): ‘Oooooh, Hüsker Dü… la banda que trajo de vuelta la autoindulgencia al rock & roll’. (todos se ríen)”[11],

En realidad, Zen Arcade ejerció la labor de abrir el objetivo de la panorámica de forma trascendental. Cualquier tópico asociado a sus orígenes hardcore ya no tenía sentido, ni siquiera en sus ejercicios más acelerados. Para muchos, Zen Arcade supuso la cumbre de una empresa. Sin embargo, otros pensamos que fue una forma de despejar los horizontes antes de encauzar su progresión hacia un enfoque más concreto: la gestación de un híbrido power-noise-pop, en el que ya no cupiera mayor discusión sobre la audacia de los planteamientos esgrimidos por Hart y Mould para vertebrar una fórmula reciclada dentro de una fuente de alimentación absolutamente renovadora.

Lo primero que traspasa el vinilo de Zen Arcade son las desaforadas interpretaciones vocales de Mould. En todo momento, da la impresión que ha establecido su persona como una prisión de sus sentimientos. La sensación permanente de huida planea de forma consecuente con sus impulsos más primarios. La represión tenía que canalizarse de alguna manera, pero a Mould sólo le valía una.

Bob Mould: “Antes de ir a grabar las voces, sobre todo para las canciones de la segunda cara, intenté sumergirme de nuevo en el lugar emocional donde había experimentado esas cosas por primera vez. Era como lo que hacen los boxeadores profesionales antes de un combate. Entran en ese estado de sueño, golpeándose a sí mismos, y balbucean lo suficiente como para estar mentalizados e ir más allá de sus capacidades. Hacía cosas de este estilo antes de entrar a grabar. Para ser franco, yo estaba fuera de mi mente de mierda, ladrándole a la gente, echando mierda sobre todo el mundo. Funcionó. Se pueden escuchar los resultados en el disco, y estoy seguro de que también tuvieron su efecto en las personas que estaban dentro de la habitación: Grant, Greg y Spot”[12].

Por su parte, Hart se muestra como el Dr Jekill y Mr. Hyde. De la rabia mascada en  ‘Masochism World’ al tono zeppeliano perfilado para ‘Standing By The Sea’, en la que juegan con intervalos repetitivos de un bajo jazz, y hasta con la musique concrete, por medio del efecto de olas que se oye al fondo.

El bajo con el que arranca ‘Something I Learned Today’ ha quedado como el momento más reconocible de las contribuciones de Norton dentro del grupo, sólo rivalizando con la línea hipnótica, desasosegante, dispuesta para ‘What’s Goin’ On’. Por cierto, muestra que lo conecta directamente con la forma de tocar de Kim Gordon. Esta misma canción tiene no pocas similitudes con los de Nueva York en lo que se refiere al impás hipnótico en el que se imbuye la masa eléctrica antes de la última acometida[13]. En esta misma canción, donde el solista invitado, Dez Cadena[14], se desmelena  al compás de la decibélica crecida volcánica, resulta clarificador que el tempo sea más rock que hardcore. Por su parte, ‘Broken Home, Broken Hearts’, marca ya el punto de no-retorno del grupo hacia estepas alejadas del hardcore, mientras ‘Never Talking To You Again’ es la primera canción acústica del grupo. Aunque de ésta lo que más sorprende son los efectos en delay de los coros. La influencia de la psicodelia byrdmaniana había calado hondo, como un pliegue más dentro de su propia fisionomía sonora.

Bob Mould: “[‘Never Talking To You Again’] fue una idea que se le ocurrió a Grant, y decidimos meterla en el disco. Tenemos un montón de cosas por el estilo, simplemente las enredamos un poco. Eso es lo que hacemos. Es una canción seria, pero dentro de la relación. Se trata de algo fuera de lo común”.

 


[1] Davis, Peter: “Hüsker Dü, 1984 interview”, Your Flesh. Traducción del autor.

[2] Bob Mould y Michael Azerrad: See a Little light. The trail of rage and melody, página 86. Traducción del autor.

[3] Davis, Peter: “Hüsker Dü, 1984 interview”, Your Flesh. Traducción del autor.

[4] Tema perteneciente a Warehouse. Songs & Stories, el último LP del grupo.

[5] Ink Disease: “Hüsker Dü”. Traducción del autor.

[6] Chiesa, Guido: “Hüsker Dü: la revoluzioni permanente”, Rockerilla, página 15. Traducción del autor.

[7] Davis, Peter: “Hüsker Dü, 1984 interview”, Your Flesh. Traducción del autor.

[8] Hard Times: “Hüsker Dü”. Traducción del autor.

[9] Al Quint y Andy Thurston: “Hüsker Dü”, Suburban Punk. Traducción del autor.

[10] A. Rice, Barbara: “Zen and the art of noise”, Truly Needy. Traducción del autor.

[11] Riley, Dave: “Will these guys br the year’s top pop wimps?, Matter. Traducción del autor.

[12] Bob Mould y Michael Azerrad: See a Little light. The trail of rage and melody, página 90. Traducción del autor.

[13] No hay más que dejarse atrapar por la desintegración espectral al ralentí de ‘Back From Somewhere’, perteneciente a Warehouse. Songs & Stories, la cual será adoptada por Sonic Youth al año siguiente para ‘Total Trash’.

[14] Entre otros grupos, solista y guitarra de Black Flag entre 1981 y 1982.

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